Marketing post-moderno: cómo el marketing ha entrado en una nueva era

Como ocurre con muchas otras cosas, el marketing es un elemento vivo. Siempre que haya personas de por medio, al final, es inevitable que las cosas cambien de forma constante. Las personas lo hacen y su evolución tiene un impacto sobre lo que quieren y sobre lo que esperan, que también tiene, por tanto, que cambiar con ellos. Si a eso se suma que las herramientas que usan los profesionales del sector también han ido cambiando durante los últimos tiempos y también han ido evolucionando, se puede comprender mucho mejor cómo el marketing no ha tenido más remedio que ir al ritmo de los nuevos tiempos.

Por ello, es inevitable ver una cierta fractura. Las cosas están cambiando y las actividades de las marcas, sus estrategias para llegar al consumidor y las teclas que pulsan en ello lo están haciendo también. Se ha pasado de un momento en el que lo importante era la tecnología y nada más (la clave estaba en usar la tecnología para hacer marketing y para sacarle el mayor partido a las cosas) a un momento en el que lo que importa es lo que se genera, lo que se logra. Se ha entrado en la era en lo que lo relevante son las emociones que creamos a los consumidores, las experiencias que viven durante el proceso y mientras conectan con la marca.

Y, por lo tanto, se puede hablar de un nuevo tipo de marketing. La era del marketing post-moderno. La historia reciente del marketing puede dividirse, como la cultural, en tres períodos. Cuando se habla de cultura se habla de la era pre-moderna, moderna y post-moderna y, según los expertos, lo mismo ocurre con el marketing.

Entradas Recientes